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¡EL RECRE ES DE PRIMERA!

¡EL RECRE ES DE PRIMERA!

El tan ansiado y soñado ascenso al fin se pordujo. Postales de un día para la historia.

Evidentemente, es un buen año para tener camiseta celeste y blanca. El Recreativo Claromecó se impuso 2 a 0 ante Alumni, se consagró campeón del Torneo Clausura de Segunda División de la Liga, y por ende logró el soñado ascenso directo. Así es, el Recre es de Primera. No se pellizque, no es un sueño, o mejor dicho, sí, es un sueño. Pero que este domingo 17 de septiembre se hizo finalmente realidad.

Cuánto se luchó, cuánto se trabajó. Muchísimo esfuerzo, años de comer mierda como se dice en el fútbol, campañas que no se daban, partidos chivos que parecían ganados y se terminaban perdiendo. Frutraciones, a veces ilusiones y un equpo que contagiaba y jugaba, pero siempre algo faltaba. La puntada final no se terminaba dando. Y otra vez, a sufrir, a soñar con entrar en la Liguilla, en jugar la Promoción, o directamente a poner todas las fichas en el próximo año. Así durante muchísimo tiempo. Incluso el año pasado, con una campaña formidable, brillante, acaso aún mejor a la de este año, pero que terminó con las manos vacías.

Pero el fútbol siempre da revancha, dicen los que saben. Y claro que sí, este domingo se disiparon todos los fantasmas, desparecieron todos los demonios. Este domingo se abrieron las puertas del cielo. El Recre es de Primera, al fin podemos escribir este títulazo histórico. Esta radio nació en 1989, justamente el año en que Claromecó descendió de categoría. Esta página web nació en 2006, un año antes de que se produzca la vuelta a los torneos de la Liga en Segunda y Cuarta, dos años antes ya habían vuelto las Inferiores. Desde 2007 en adelante esperamos titular así. Hoy finalmente lo hacemos. CLAROMECÓ ES DE PRIMERA, así, con mayúsculas.

Es un sentimiento, no puedo parar

Para el que no lo siente, es imposible comprenderlo. Como pasó con el Mundial, está el que lo vive con pasión e intensidad y el que le resulta indiferente. Como todo berretín, como toda pasión, no tiene explicación, es un sentimiento, por más que el término resulte remanido.

Cómo olvidar entonces a todos aquellos que dejaron todo para concretar este sueño hoy realidad. Cientos de personas formaron parte a lo largo de los años de la subcomisión de fútbol, de los planteles de Segunda y Cuarta, de los cuerpo técnicos, de los colaboradores. Todos trabajaron, todos se esforzaron, todos dejaron la piel, y finalmente el esfuerzo y sacrificio de tantos años, se vio coronado con el título, con el tan ansiado ascenso.

La pasión

Y llega la vuelta olímpica, y las lágrimas, y los abrazos interminables. A saltar, a descontrolar, a correr desesperadamente, a levantar las manos al cielo, a que la mente se obnubile y surja el llanto lisa y llanamente.

Ahí está el Tata, Omar Fernández, que se arrodilla y cae al piso embargado de una alegría que lo conmociona. Tanto y tanto tiempo dedicado al club, con la cancha como segunda casa, o casi primera casa. Entrenando todas las divisiones, viviendo prácticamente para el fútbol. Y ahí esá el Polaco Claudio Trybuchowicz, que lo vivió como jugador, y un día tuvo la iniciativa junto al Tata y varios más, para que el fútbol se vuelva a jugar en Claromecó. De ahí en adelante vivió para la cancha, para los colores, día y noche, invierno y verano.

Se abrazan, saltan, lloran

Por ahí anda también abrazándose, llorando, el presidente Gustavo Saint Martín, cuya familia tiene como segundo apellido Recreativo Claromecó, toda una vida dedicada al club. También lo vivió como jugador Gustavo, hoy su hijo Gaspar es quien da la vuelta olímpica como referente del equipo.

O Adrián Souto, que también supo vivirlo como jugador, ahora en el cuerpo técnico, con toda una familia también, dedicada 100% al Recre. A ver si nos entendemos, esta gente que nombramos y muchos más, son primero que nada hinchas de Claromecó. Después vienen Boca, River, Racing, Independiente, San Lorenzo y todos los demás. Su pasión, su vida es el Recre. Por eso tanto esfuerzo, tanto sacrificio. Y por eso ahora tanta alegría que no cabe en el cuerpo. Ahí están también los integrantes de la actual subcomisión, que no paran de festejar, de abrazarse. Como Federico Gallo, que festejó como jugador en 2007, y ahora como dirigente. O Matute Sánchez, el profe, muy arraigado a Claromecó y al Recreativo.

Los jugadores

Claro, también están los protagonistas de este cuento con final feliz. Los jugadores. Mario Álvarez, que tenía pensado retirarse porque una de sus rodillas no da más, pero se dio una oportunidad más. Se embarcó en este proyecto porque le gustó cómo lo trataron, la gente, los compañeros, y se hizo referente y fue clave, sobre todo en aquel partido con Alumni donde se dio el primer paso obteniendo el Apertura. También está el capitán, Yoel Sosa, que tiene la camiseta tatuada en la piel y el corazón, llora y dice que este momento lo soño desde que era chiquito, y que ya se imagina jugando en Primera el año que viene.

A su lado, como siempre, está Gaspar Saint Martín, que dice que este partido lo jugó en su mente durante miles de noches, que es conciente del esfuerzo que significa poner un equipo en cancha todos los domingos y que agradece a todos los que apoyaron.

Anda por ahí Luis Wehranne, que empezó esta temporada de suplente y terminó como titular, hoy jugando de lateral izquierdo. Seguramente se acuerda de su papá, al que perdió hace poco. Está también Kevin Roppel, otro de los chicos de la cantera del Recre, que se fue afianzando más y más y siempre cumplió cuando le tocó entrar. Está Agustín Bolado, que fue reclutado por el Tata desde la Liga de Necochea donde era delantero, pero para jugar como mediocampista, y se transformó en el goleador del equipo. Hoy le pegaron un patadón, debió haber salido, pero no quiso bajo ningún punto de vista, y siguió jugando casi en una pierna, y cuando las papas quemaban escapó por derecha para tirar el centro que terminó en el primer gol.

Entraron en la historia

Y está el Cholito Posse, otro de los que se sumó al plantel, que alternó suplencias y titularidades, y hoy terminó siendo el héroe. Dos goles suyos le dieron el ascenso, la victoria, el título al Recreativo. Probablemente no lo sepa, pero acaba de estampar su nombre en la historia claromequense.

Está Nahuel Montero, que hoy tuvo que vérselas solo como único volante central ante la ausencia de Navarrete. Nahuel, su tío Franco, su abuelo Carlos Ávila, todos jugadores, una familia completamente identificada con estos colores. De hecho Ávila suspendió sus actividades de campaña porque no podía faltar, como lo hace domingo a domingo, para ver a su club de toda la vida.

Ahí está también Fantino Peralta, la juventud en cuerpo de crack. Un pibe que realmente, la rompe jugando a la pelota y que ya tiene este título que le queda para siempre. Ahí anda tamibén el Gato Robles, otro de los refuerzos clave, que trajo toda su experiencia, que le tocó marrar un penal, que masticó bronca y tuvo finalmente su revancha y merecido premio. Y Darío Pego, otro de gran experiencia, que sumó toda su sabiduría en la cancha para este logro. Un jugador que va a todas las pelotas posibles. Que es una verdadera pesadilla para quien tiene que marcarlo, sobre todo cuando recibe de espalda, echa el culo para atrás, y andá a agarrarlo.

Apertura del marcador, desborde de Bolado, entra Posse paa quedar en la historia y festejar enloquecido

No pare de aplaudir

Por ahí también festeja el Taka Alexis Cadena, que ingresó desde el banco para sumar experiencia cuando el partido así lo necesitaba. Lo mismo que Nico Marín, que también tiene su merecido festejo. Como Federico Lamotte, que fue arquero, jugador, nuevamente arquero, hoy sabiendo que tiene un referente como Álvarez adelante, pero que puede entrar cuando se lo requiera. O el Colo Mansilla, que varias veces fue titular, polifuncional, siempre cumplidor y dejando todo. Nani Baigorria, otro de los que viene de la cantera, o Gonzalo Pardiñas, que le tocó entrar unos minutos. Y Franco Ávila, varios años titular, hoy en la Cuarta y siempre aportando desde el banco. O Andrés Tryubuchowicz, y Ramiro Escurra que una lesión lo marginó pero que nadie duda que es parte del título.

Muchos otros jugadores, que fueron alternando entre Segunda y Cuarta, que fueron subiendo de a poco desde las inferiores, todos aportando lo suyo. Entran novias, esposas, hijos e hijas, madres, padres, tíos, amigos. Todos van a abrazar a su ser querido, a felicitar y decirles lo orgullosos que están de ellos. El Tata que nombra a su familia, que lo banca en toda esta locura. De hecho su hijo Gaby también está en el cuerpo técnico, mientras no para de manejar su celular con toda la información de su otro berretín, Goles Regionales.

Me parece que el Recre de va de la B

Empieza la vuelta olímpica, ya con Alumni que se retiró a vestuarios con total hidalguía y caballerosidad deportiva. Esto hay que destacarlo mucho, el Rojo de Orense venía a jugar un partido bravo. Ya le había tocado quedarse con las manos vacías en su cancha en el Apertura, hoy muchos auguraban una especie de revancha o que el partido se iba a picar por este motivo. Nada de eso pasó, Alumni vino a jugar a la pelota, por momento lo hizo muy bien, le tocó perder, pero no se tomó ni revancha ni venganza, ni pegó ni nada. Simplemente jugó, y eso lo enaltece muchísimo. Gran rival, que ahora espera con ansias la Liguilla.

Entonces sí, empieza la vuelta olímpica. Esa que se soñó tantos y tantos años. Esa misma que dieron otros equipos en esta misma cancha, cuando hubo que retirarse masticando bronca. Como cuando Villa logró el ascenso goleando, o como cuando Echegoyen logró la permanencia en un partido que pareció sacado de un cuento de Fontanarrosa. Ahora nos toca a nosotros, ahora es el Recreativo el que da esa interminable vuelta. Muchos se acuerdan de seres queridos que ya no están, otros aplauden a los miles que la siguen desde afuera, tocando bocina en sus autos, o tirando papelitos y bengalas.

Quisiera que esto dure para siempre

Empieza la caravana por las calles, se suman cientos de vehículos. El festejo continúa en la sede del club. Cortan la calle, gritan, saltan, se abrazan. Festejan. Eso, festejan, el título, el ascenso, todo eso y mucho más. A la RCC llegan mensajes de todas partes, de Quilmes, de Ciudad Evita, de Castelar, de Ramos Mejía, de Mar del Plata, de Necochea, de Tres Arroyos, incluso desde Italia. Gente que dice que quiere comprar la camiseta del Recre, gente que muestra fotos de cómo siguió el partido, palpitando junto a la radio o a la transmisión de Facebook. Entre ellos, Pancho Sueyro, integrante del plantel el año pasado, y que este año emigró a España.

Hay éxtasis, hay pasión, hay nervios contenidos. Claro que hay llanto, cómo no va a haberlo. Si costó tanto, se hizo esperar tanto. En un país castigado, que le toca pasar por momentos difíciles, el fútbol se torna en un hecho cultural que agrupa. Durante tiempos en que todo es grieta, por esto, por aquello y por lo de más allá. En épocas donde el individualismo gana por goleada y el sálvese quien pueda pareciera moneda corriente, hay algo que tira abajo todo ese discurso. Es el fútbol, el único capaz de generar alegrías colectivas. Como ya se vivió en diciembre, con el Mundial de Qatar. Una alegría indescriptible, porque tiene que ver con la pasión. Esa que no se puede cambiar, como dice Francella en El Secreto de sus Ojos. Es mucho más que once tipos detrás de una pelota, muy claramente.

Segundo gol, pelota al área, la aguanta Pego, el arquero no llega, centro y nuevamente Posse pone el 2 a 0

Cada día te quiero más

Nada genera esta alegría colectiva interminable que no sea el fútbol. Por eso es el más popular de los deportes. Hay pasión, a veces desmedida, a veces desbordante. Hay nervios, sufrimiento, ganas de que termine, o que no termine nunca. Este partido del 17 de septiembre de 2023 se jugó una vez, pero en realidad se seguirá jugando para siempre. Será eterno. Será inolvidable, permanecerá en la retina y el corazón de miles de por vida. Nunca lo olvidaremos. Este día marca la historia de Claromecó en sus casi 103 años de vida. Recreativo Claromecó es de Primera, y estos pibes que patean una pelota, son de ahora en más y para siempre nuestros héroes.

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