Radio Comunidad Claromecó

La historia de «Las 24», por Emilio García

La historia de «Las 24», por Emilio García

EXCLUSIVO. Uno de los fundadores del Club, uno de los que tuvo la idea, escribió esta nota histórica.

De puño y letra, así escribió especialmente para mí, Emilio García. Uno de los pioneros, alguien al que no le contaron nada, lo vivió, lo protagonizó. Porque fue uno de los creadores. En un testimonio histórico, Radio Comunidad Claromecó presenta, ni más ni menos que la historia de Las 24 Horas de la Corvina Negra y sus inicios.

Lo escribió de puño y letra, y me lo dedicó. Algo que me honra en lo más profundo. Yo era un niño que venía a Claromecó a Las 24 Horas de la Corvina Negra. Iba con mi familia a la Bajada de Dunamar a ver el extraordinario desfile que significaba la largada conjunta. Escuchaba todo lo que podía la transmisión de radio, e iba a la premiación y miraba todo. Jamás pensé que algún día me tocaría estar a mí ahí. Y que haya sido Popi Guido quien me eligió su sucesor, algo que siempre le dije, me queda muy grande.

Fotos: Gentileza Gerardo García

Las grandes pescas de corvina negra eran muy habituales

Palabras de Emilio García

Historiando cómo comenzaron Las 24 Horas de la Corvina Negra, antes que formáramos el Club Cazadores. De la carpintería salíamos los días viernes, terminada nuestra tarea en la Escuela Técnica, con Ever Chachero. Siempre nos acompañaba Tula, y lo invitábamos a Arnaldo Pandelés, pero él ya estaba en el Club de Pesca.

Viajábamos en la Chevrolet modelo 32, que recién había terminado de carrozar en madera. Por razones de trabajo, después del mediodía, lo hacían José Hoe y Ángel De La Loza. Pero viajaban al Balneario Reta, eran fanáticos de la Desembocadura del Quequén. De La Loza también frecuentaba el taller a tomar mate, y por razones comerciales. Es decir, trabajaba en refrigeración y yo fabricaba mostradores de heladeras.

Las «negras» de gran porte eran moneda corriente

Y aquí comienza la historia

Una tardecita estábamos pescando en el Médano Verde de Dunamar. Y viendo bajar hacia el Caracolero gran cantidad de vehículos, llámese Ford A, Ford T, Jeeps Willis y sulkys con ruedas de goma tirados por caballos, como era habitual. Y dado el entusiasmo que había con la corvina negra, se me ocurre decirle a Chachero: «Che Ever, qué te parece organizar un concurso de corvina negra». Y le pareció buena idea, lo mismo que a Tula que pescaba un poco más alejado.

Así nos pusimos en marcha. El lunes nos reunimos en la carpintería con José Hoe, y resolvimos citar a Ángel De La Loza, pescador con experiencia y sentido común. Cuando se lo planteamos, le gustó el desafío. Pero después de analizarlo nos dijo que teníamos que hacerlo de 24 horas. Le dijimos que nuestra idea en principio serian menos horas. Y nos explicó que esto serviría para que el pescador pueda venir con su familia. Estar acompañado y disfrutar todos juntos. Y así fue que comenzó este FENÒMENO SOCIAL. Tenía razón Ángel.

Ever Chachero, uno de los creadores, que resultó el primer ganador del concurso

Sos un Ángel

Ya fundado el Club Cazadores, empezamos anexando la pesca. Llámese organizar concursos internos, con los socios que teníamos. El campeón y el sub campeón representaban al club en los concursos zonales. El promedio serían 120 participantes. También organizábamos concursos para los chicos, en dos categorías, cadetes e infantiles, y también para damas. Dado que no podíamos hacer todo, decidimos formar la subcomisión de pesca, que la formó De La Loza y la presidió Matías Alba.

Nota: esta historia la escribo ligeramente, sin consultar archivos. Porque sería interminable. El resultado está a la vista. Gracias al esfuerzo de todos los directivos, especialmente al pescador deportivo, que año tras año nos viene a acompañando. Y la honestidad y transparencia que nos caracterizó. Para fechas y otros detalles habría que incursionar en los documentos del club.

Primer refugio del Club Cazadores en Claromecó

Cómo se formó el Club Cazadores

Ya antes de fundar el club, salíamos de la carpintería (de Emilio García, en Lucio V. López 423 que era el punto de reuniones), los fines de semana a cazar. Ernesto y Enrique Ré, Emilio García, Bernardo Tula, Ever Chachero y José Hoe. Un día se le ocurre a Ernesto formar lo que dio en llamar el RE-GAR-TUL-CHA-HOE. Formado con las siglas de los seis componentes. El nombre aducía a que éramos un grupo de cazadores. Aunque sólo competimos ligeramente entre nosotros.

Un día, viniendo de cazar del campo de don Emilio Ciancaglini, en el camión de Enrique, que era un Chevrolet Modelo 29 chata baja. Ya entrando a la Ruta 3, se me ocurre decirle a Ernesto: «che, qué lindo sería formar un club de cazadores. Casi pega un salto de alegría. Y me dice: «sabés que es una buena idea». Pero la forma en que lo dijo todavía la tengo grabada en mis oídos y en mi mente. Por eso, cuando hicimos el acta de fundación, él presidente y yo secretario, me dice: «Por la idea que tuviste le vamos a poner la fecha del 16 de agosto, porque es el día de tu cumpleaños». Por ese motivo el Club Cazadores tiene esa fecha de fundación. Gracias Ernesto.

De puño y letra, esta historia que se cuenta en la nota, lleva la firma de Emilio García

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