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Murió Mauro Viale

Murió Mauro Viale

A los 73 años falleció el periodista Mauro Viale, producto de una neumonia bilateral, a raíz del COVID-19. El periodista había recibido la vacuna Sinopharm el jueves, pero ya estaba incubando la enfermedad cuando fue vacunado. El sábado debió ser internado en el Sanatorio Los Arcos de CABA, donde falleció este domingo tras haber experimentado una leve mejoría.

Dueño de un estilo particular, muchas veces polémico, Mauro Viale fue un periodista de raza. Una intuición extraordinaria para detectar al aire dónde estaba la nota y el gusto popular. Su nombre real era Mauricio Goldfarb.

Recorrió todo el camino, gráfica, radio, televisión y medios digitales. Tuvo a cargo servicios informativos como los de Radio Rivadavia y Radio Mitre. Muy trabajador, era periodista full time.

¿Quién mueve?

Sus comienzos fueron en el periodismo deportivo, haciendo notas para Canal 7, luego ATC. Por esa pantalla, en la que transcurrió buena parte de su carrera, comenzó a relatar fútbol. Fue el primer relator de Fútbol de Primera, con los comentarios de Enrique Macaya Márquez.

Se lo recuerda por la frase «¿Quién mueve?» antes del pitazo del árbitro en el partido central de la fecha. El jugador del equipo que había ganado el sorteo, y responsable del saque inicial respondía a cámara: «Muevo yo Mauro». También tenía una forma muy particular de nombrar al entonces jugador de Boca Enrique Hrabina. Viale le decía «Jarabina».

Fútbol de Primera fue el germen de Torneos y Competencias, del empresario Carlos Ávila. Cuando el programa se mudó a la televisión privada, y comenzó a formar el imperio mediático que luego sería, Viale decidió no continuar. Se quedó en ATC y comenzó a incursionar en el periodismo general. Su reemplazante haría luego historia en el relato, era Marcelo Araujo.

Condujo un noticiero llamado Dos Horas junto a Antonio Carrizo. Y luego comenzó a hacer televisión a la mañana, ATC era el único canal de aire que transmitía a esa hora. De a poco fue ingresando en el periodismo de impacto, en el llamado «amarillismo». Un estilo que ya se había visto en noticieros como Nuevediario de Canal 9. Comprendió que la polémica provoca fascinación en el público. De hecho muchos de los que lo criticaban, a la vez no podían dejar de verlo.

ATC era comandado por Gerardo Sofovich. El canal se transformó en un house organ del menemismo. La política se mezclaba con la farándula y todo pasaba a tener formato show. Sofovich comandaba también la Radio 990 (por ese entonces ex Splendid), y Viale también se sumaba a ese equipo.

Polémica al mediodía

Ese perfil lo llevó al extremo, cuando a medidados de los 90´pasó al canal América. Mediodía con Mauro fue el programa. El impacto, lo bizarro, y la eterna discusión entre los panelistas fue el combustible, una fórmula que luego tomaron muchos, incluso los detractores de dicho estilo. Hoy en día el programa periodístico con panelistas, ya sea deportivo,general o de espectáculos, es básicamente una polémica constante.

Mauro comprendió antes que nadie el formato denominado «talk show». En ese interín, se produjo el llamado «Caso Cóppola», cuando el entonces representante de Diego Maradona fue detenido y luego excarcelado, acusado de tener cocaína en un jarrón durante una fiesta con modelos e integrantes del jet-set porteño. Eso fue lo que terminó de definir al programa de Viale. Comenzó un incesante desfile de personajes que lograron su fama gracias a sus peleas constantes en vivo. Samantha Farjat, Natalia Denegri, Jacobo Winograd, y la lista sigue. Se instalaba una fauna televisiva, desde ahí en adelante con continuidad en diversos envíos y canales, los mediáticos.

Artistas, travestis, abogados, políticos, y hasta la Momia de Titanes en el Ring. Prácticamente cualquiera podía aparecer de un momento al otro, y desatar el escándalo. Viale comandaba la bizarra troup con timing y precisión. Intervenía cuando era necesario, pero cuando la pelea comenzaba, los dejaba actuar. Nacían las copas con agua arrojadas a la cara, e invitados que abandonaban el estudio indignados con su contrincante de turno.

Guillermo Cóppola salió de la cárcel e inmediatamente se presentó en el programa de Viale, que ya había agregado un nuevo horario nocturno. Diego Maradona también se convirtió en habitué del programa, aparecía incluso sin avisar.

El Caso Cabezas fue otro de los puntos altos del programa, con la aparición de variopintos personajes de toda índole y calaña.

El formato duró poco tiempo. Tal vez advirtiendo que no podía explotar ese perfil eternamente, Viale comenzó a ser más moderado. Volvió a ATC y luego a América. Del canal estatal fue despedido durante el gobierno de De La Rúa, juicio mediante. También hizo programas de cable, ya más cercano al periodismo tradicional, pero conservando el estilo de improvisar en vivo de acuerdo a los invitados en el piso.

Pero antes, dejó otras dos perlas para la historia:

En enero de 2002 uno de los invitados a su programa era el empresario de la carne Alberto Samid. Tras una discusión que parecía terminar ahí, Samid le dio la mano al conductor para despedirse y salir del set. Viale aumentó la apuesta y le dijo que antes debería responderle una pregunta.

Lo que sigue ha sido replicado hasta el hartazgo y ya forma parte de la cultura popular. Quienes hoy en día hacen memes con el episodio, probablemente ni habían nacido o eran muy chicos cuando sucedió. Con la llegada de las redes sociales, aquel suceso se hizo viral.

Usted se tiene que arrepentir de lo que dijo

Casi como guionado, la sucesión de diálogos es conocida de memoria por el público masivo. Samid no se quedó atrás con el desafío, y le dijo que le contestaría la pregunta pero antes necesitaba saber su nombre verdadero. Un adelanto de o que vendría. Tras varias chicanas y frases como «dígame su nombre«, o «usted debe como 70 millones, pague los impuestos», Mauro lanzó la frase que provocó el escándalo: «usted avaló la bomba a la AMIA«.

Samid fue reaccionando de menor a mayor, de quedar estupefacto por el dardo, abandonó su lugar y fue cara a cara con Viale. «Usted se tiene que arrepentir de lo que dijo«, lanzó. Empezó ahí un forcejeo tímido, que inmediatamente se transformó en una pelea con golpes de puño y patadas tan escandalosa como hilarante. El canal mandó un corte de urgencia, pero antes se vio claramente como un integrante del staff de Mauro entró en cámara y le propinó un puntapié.

El trabajador justificó su acción diciendo que Viale lo maltrataba diariamente, cosa que solía hacer con sus colaboradores al aire. Varios años después, el propio periodista comentó que la pelea continuó en la vereda de América. También dijo que no se arrepentía de nada. En su momento Daniel Scioli hizo un esfuerzo por reconciliar a Mauro con el empresario de la carne, pero no prosperó. Tras conocerse la noticia del fallecimiento del periodista, Alberto Samid lamentó su muerte y dijo estar impactado. Aseveró que no advirtió en aquel momento que Viale «era un provocador profesional«.

Caso Echarri

En ese mismo año 2002, Viale pasó a Canal 9, que dejaba de ser Azul Televisión, ahora comandado por Daniel Hadad. Estaban muy en boga en la Argentina post corralito los denominados «secuestros express». Uno de los casos más resonantes fue el de Antonio Ehcarri, padre del actor Pablo Echarri.

Mauro siguió de cerca todo el caso, prometiendo primicias que tal vez nunca llegarían. En lo que probalemente sea su más cuestionable intervención televisiva, Viale atendió un llamado en cámara. Dio a entender que dialogaba con los secuestradores, y en un momento hizo un gesto como queriendo decir que Antonio Ehcarri había sido ejecutado.

Lamentable. Había sobrepasado todo límite. Pocos días después Echarri padre apareció con vida, tras una intervención de su hijo, que logró evadir las cámaras que lo seguían a sol y a sombra.

Periodismo popular

O Mauro Viale se tranquilizó, o todos los demás empezaron a copiar su estilo. Lo cierto es que dejó de trascender por los escándalos, y continuó su carrera periodística, siempre abrevando en lo popular.

Participó en el ciclo Polémica en el Bar, regresó momentáneamente al deporte en un programa de debate futbolero, siguió haciendo radio, televisión abierta y cable. Incursionó en medios digitales, siempre con la impronta de un periodismo accesible a las masas. Una mezcla de vieja escuela con formatos más modernos, con más intuición que técnica.

Figuras del ámbito político, deportivo y artístico se mostraron conmovidas por su desaparición física. Como no podía ser de otra manera, la noticia de su fallecimiento provocó impacto. Esas dos últimas palabras fueron acaso el combustible vital de Mauro Viale. Provocar. Impactar.

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