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Proyectos para la nocturnidad en el verano

Proyectos para la nocturnidad en el verano

Fiesta de Año Nuevo en Samoa, y Quba, un boliche a cielo abierto, con entrada gratuita.

Desde la pandemia en adelante, la situación de la nocturnidad en Claromecó se complicó. En principio con las disposiciones que prohibían los festejos de todo tipo, y la consecuente desaparición de los espacios destinados al esparcimiento nocturno, la noche claromequense prácticamente desapareció.

El fin del Parador La Barra, lo que fue el boliche La Playita del Medio (ex Monkey), y todo tipo de propuestas fueron desapareciendo. Esto provocó, como en muchos otros lugares, la aparición de las llamadas «fiestas clandestinas». Movimientos espontáneos de jóvenes, generalmente convocados por redes sociales, en lugares alejados de la población. Fiestas en los médanos, pero sin control oficial, muy alejadas del casco urbano, generando un peligro potencial. Pero también es cierto que la juventud tiene una necesidad concreta de divertirse.

Dichas fiestas tuvieron sus inconvenientes, como el día que un joven resultó agredido en uno de estos encuentros, y fue noticia nacional. Al no haber nada escrito, las autoridades se vieron en una encrucijada. Por lo tanto decidieron actuar de manera preventiva, colocando seguridad policial en dichos sectores, por más que los lugares no estuviesen habilitados para esparcimiento nocturno. Durante un tiempo, los jóvenes también se autoconvocaron en la llamada Curva de los Pescadores (de hecho fueron ellos quienes le pusieron de nombre «La Curva»), sobre el final de la Costanera. En un principio funcionó, porque eran reuniones tranquilas, pero también llegaron los desmanes, y dichas fiestas fueron desactivadas.

La pandemia aceleró el proceso de cambio

A todo esto se sumaba el contexto de pandemia, con el distanciamiento social que no se cumplía, pero al menos estos encuentros se desarrollaban al aire libre, minimizando acaso los riesgos de contagio. En síntesis, fue todo un problema. Porque por un lado estaba las disposiciones oficiales en cuanto a la pandemia existente. Pero también estaba la necesidad de, aunque sea en verano, de salir por parte de los jóvenes, uno de los grupos que más sufrió el aislamiento.

Lo cierto es que las propuestas nocturnas desaparecieron, al menos las oficiales. En un lugar turístico es inadmisible que no haya nocturnidad. También esto llevó consigo las quejas, por ruidos molestos, desmanes, etcétera. El concepto boliche, en lugares cerrados, fue desapareciendo. Si bien las fiestas al aire libre ya eran tendencia antes de la pandemia, luego de ella se intensificaron rotundamente, en el mundo entero. La nocturnidad cambió, y rotundamente, sin avisar. La inversión privada se fue retrayendo, por lógica consecuencia. Hoy en día es imposible pretender contar con un servicio tradicional de esparcimiento, un boliche. Ya que el público llega entre las tres y cuatro de la madrugada, consume muy poco, y el gasto operativo es muy elevado. No es negocio hoy por hoy tener un boliche. Si lo fuera, existirían. Todo quedó reducido entonces a los pubs, las llamadas «previas» en casas particulares, y las «clandestinas» en la playa.

Fiestas en la playa

Es claro que la tendencia son las fiestas al aire libre, aprovechando la estacionalidad del verano. En tal sentido, hay dos proyectos para Claromecó en 2023, que se encuentran siendo analizados por la Comisión de Turismo del Concejo Deliberante. Es el cuerpo deliberativo quien tiene la facultad de aprobar estos emprendimientos. Por un lado, el Parador Samoa se encuentra organizando la ya clásica fiesta de Año Nuevo.

Un festejo que ha ido ganando muchísimos seguidores en los últimos años. Se ha hecho costumbre, y para todas las edades, recibir el nuevo año con una fiesta al aire libre. Samoa picó en punta, y ya lo está organizando. Tiene como antecedentes los recitales que organizó el verano pasado, y en la última Fiesta de la Primavera. Contaron con el aval de la gente, fueron multitudinarios, y nunca se produjo ningún hecho para lamentar. Actuaron bandas clásicas como Yerba Brava, La Banda de la Nueva, y demás artistas de la movida tropical y urbana. Se vio en dichos encuentros incluso a la gente colaborando para la limpieza posterior del predio. Fue todo un ejemplo de organización segura, garantizando la diversión. Fueron fiestas familiares, porque se vio público de todas las edades. En definitiva, fue un éxito.

Quba Al Aire Libre

Por otra parte, la empresa local FDJ Eventos planea organizar un boliche al aire libre durante el verano. Con la idea de abrir varias veces a la semana, y con entrada gratuita. El responsable de la firma Diego Marchini estuvo en la RCC, y comentó su proyecto.

Explicó Marchini que «vamos a montar un predio de 20×40, con seguridad privada, baños químicos, posta sanitaria. Las personas estarán seguras y contenidas, habrá dos barras, y la entrada sería absolutamente gratuita. Con toda la tecnología de sonido y pantallas«.

El lugar elegido es la zona del circuito de motos, pasando el Faro. Sostuvo el empresario que es un lugar «alejado de las casas que están en esa zona. Ya estamos con los papeles para ir adelantando. Ni bien tengamos todo aprobado la idea es poder abrir«.

Como se dijo, el proyecto está siendo analizado por el Concejo Deliberante. Marchini agregó que «estas fiestas funcionan en la mayoría de las playas, ha mutado todo. La idea es recibir a gente de todas las edades. Creemos que va a funcionar muy bien. Pueden llegar caminando, se puede acceder por el Camino Costero, no como las otras fiestas que estaban a siete kilómetros, en los médanos».

Lógicamente, al existir una propuesta oficial, con seguridad y toda la reglamentación vigente, la idea es que se desactiven las «clandestinas». «No podemos garantizar que eso va a suceder», destacó Marchini, pero a su vez señaló que «la idea es abrir varios días a la semana. Tenemos el apoyo de Julián Lamberti, del director de Turismo, de los distintos bloques del Concejo Deliberante«.

Sin superponer

El empresario, que el año pasado organizó la fiesta de Año Nuevo en la cancha del Recreativo Claromecó junto a la firma Prolait de Orense, manifestó que no se superpondrá con la fiesta de Samoa. Dijo que al enterarse de dicho emprendimiento, le comunicó a los propietarios del parador que ese día no abrirán. «No queremos superponer, está bueno que se haga esa fiesta«.

Confiado que el proyecto prosperará, Diego Marchini puntualizó que «todo apunta a que se va a poder abrir. Estamos presentando todos los papeles necesarios. Si todo va bien, los esperamos en Quba a Cielo Abierto, en Claromecó«.

Un comentario

  1. La nocturnidad tiene que existir porque si no ,nos quedamos sin jóvenes ..los lugares?, Me parece q la playa no es un lugar bueno y seguro para la nocturnidad , lo digo como padre ,.los.demas.lugares que dónde.no exista la posibilidad del peligro , vigilado por seguridad está perfecto

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