Radio Comunidad Claromecó

Tras dos reuniones, vecinos y Sociedad de Fomento de Dunamar, piden al intendente no reabrir la vieja bajada

Alertan sobre la presencia de un hombre desnudo en la playa de Dunamar

Enviaron una nota por Mesa de Entradas al Ejecutivo Municipal.

La reapertura de la vieja bajada a la playa de Dunamar como prueba piloto este próximo fin de semana, fue tratada por la Sociedad de Fomento de Dunamar. Se convocó a un encuentro para el sábado, y finalmente fueron dos, ya que también se reunieron el domingo. Concurrieron vecinos de Dunamar y Claromecó. Tras las mismas, decidieron enviar una nota al intendente Pablo Garate, solicitando, y hasta rogando, no reabrir la antigua bajada.

Compartimos la nota enviada:

Sr. Intendente Pablo Garate:
Luego de dos asambleas llevadas a cabo los días 3 y 4 del corriente, en la sede de la Sociedad de Fomento de Dunamar, decidimos elevar el siguiente petitorio por el cual pedimos –rogamos- no se reabra la vieja bajada vehicular de Dunamar. Los siguientes son los motivos que fundamentan tal solicitud.

Ante todo, está claro que en el tema existen intereses particulares de uno y otro lado del mostrador, y como bien Ud. ha sostenido, no deben ser prioridad.

También está claro que la decisión de realizar las pruebas pilotos surgen a partir de que las concejalas Roxana Calvo y Marisa Marioli toman una inquietud planteada por vecinos que bregan por la apertura de la bajada, con lo cual, del mismo modo y por la misma vía solicitamos lo contrario. Sólo que en este caso, con fundamentos que entendemos serios y objetivos.

Usted ha explicado a los medios, en un punto que coincidimos, que desde que la bajada vehicular se cerró, no se realizó un estacionamiento ni se generó una bajada peatonal en la zona. Asimismo podríamos agregar que no se cerró adecuadamente mas que con montículos de arena o piedra, que no se señalizó adecuadamente acerca de la prohibición de su bajada en auto, y mucho menos se controló que la norma se respetase. Está claro y a la vista todo lo que está mal, y está claro que no fue responsabilidad de su gestión que apenas se inicia.

Sin embargo, permitir el paso vehicular nuevamente por la bajada no soluciona ninguna de esas cuestiones, y de hecho las empeora. Es evidente que no deben coexistir una bajada peatonal con una vehicular. Por el riesgo que ello implica para los peatones. Esa situación no requiere ninguna prueba piloto, pues llevamos años observando lo que sucede cuando personas de a pie intentan caminar cerca de la bajada, en Dunamar o en Claromecó. Literalmente ponen su vida en riesgo. En este caso además, dada la cercanía a la zona de baño, el crecimiento demográfico y habitacional de Dunamar, la existencia del camping con salida peatonal hacia la playa, la zona se ha convertido cada día mas –y bienvenido sea- en lugar elegido por personas que bajan a la playa caminando.

En cuanto a la incomodidad por distancia que pueda generar a quienes desean bajar en auto a las playas, hay que tener en cuenta lo siguiente: Desde la esquina de las Avenidas Gesell y San Martin, la distancia a la nueva bajada es de 2,5 km. Mientras que a la vieja bajada, es de 1,2 km. Es decir que la “enorme” distancia en mas que debe conducir quien baje por la nueva bajada es de 13 cuadras. En auto, no a pie. Claramente no es un argumento atendible frente a los motivos de seguridad y ambiente que llevaron luego de muchos años de análisis, discusiones y consensos, a cerrar la vieja bajada.

Para acceder a la nueva bajada, desde esa misma esquina, se circula a lo largo de 1 cuadra urbanizada, San Martin hacia el Bosque. Es Avenida, está correctamente entoscada y es suficientemente ancha para permitir la doble mano (previo se circuló por dos cuadras de Av. Gesell, camino común e inevitable por ahora a ambas opciones). De allí en mas, se ingresa a un camino con doble mano y doble carril, separado por boulevard central, absolutamente alejado de cualquier vivienda, señalizado, con reductores de velocidad, rotondas que permiten el regreso, para finalmente arribar a la playa en un sector que sí posee un amplio estacionamiento, doble bajada vehicular, visión amplia y libre, y desde este verano, un foodtruck.


Como contrapartida, para acceder a la vieja bajada, se deben recorrer 8 cuadras, si se toma por calle Remedios de Escalada, o hasta 12 si se decidiera circular por San Martin (conforme el recorrido al que llevará al turista el sentido de circulación de las calles). Se deberá circular por calles angostas, sin señalización, con escasa o nula posibilidad de retorno, sin reductores de velocidad, para llegar a una bajada que como bien dijo Sr. Intendente, carece de estacionamiento o cualquier tipo de servicio. Además, una bajada que no permite una visión amplia de quienes suben o bajan, lo que aumenta el riesgo de siniestros, que de hecho ya han ocurrido.


Una vía es directa, señalizada, ancha, segura. La otra es todo lo contrario. Por eso se cerró.
Dunamar tiene un trazado urbano que data de hace muchos años. En aquél momento la circulación interna era ínfima, tanto la peatonal como la vehicular.


Desde hace varios años ya, esa situación ha cambiado y mucho. Dunamar ha crecido, se ha poblado a un ritmo vertiginoso, y sigue sucediendo. Se ha aumentado la urbanización mediante el Barrio Los Troncos I y II, los loteos “Altos” y “El bosque”. A su vez, se reciben cada vez mas turistas que vienen a pasar el día o se alojan del lado de Claromecó. Eso ha generado que la misma planta urbana, con solo 3 de sus 5 cuadras de costanera abiertas, se transforme en una suerte de “embudo” hacia esa costanera. La enorme cantidad de autos que circulan por el barrio se estacionan hasta colmar la costanera, y luego las calles aledañas, lo que se traduce en una menor superficie de circulación para autos y peatones. Sumarle la enorme cantidad de vehículos que irían hacia o volverían desde la nueva bajada, solo puede aportar caos.


Entendemos que se debe privilegiar al turista de a pie o sin rodados doble tracción –probablemente los sectores menos favorecidos- que tienen como opción la bajada por la costanera. Como contraparte, quienes quieren bajar con sus camionetas, UTV, lanchas, etc, sólo tienen que hacer 13 cuadras mas, lo que no parece un gran esfuerzo.


La cantidad de vehículos que ingresan a Dunamar por día es abismal. Entre esos vehículos se cuentan camionetas, motos, cuatriciclos, trailers con lanchas y motos de agua, y autos sin doble tracción. Respecto a estos últimos, a la Bajada nueva llegan los autos que no bajan a la playa, y tienen donde estacionar, sin obstaculizar el tránsito, por el sencillo motivo de que existe espacio disponible, hay un amplio lugar para estacionar. A la bajada vieja llegaban y llegarán esos autos, y al no tener retorno ni lugar donde estacionar, terminaban y terminarán obstaculizando la circulación. Esto ya se probó, durante años.

¿Cuál es el daño que puede sufrir un vecino o turista por tener que recorrer unas cuadras mas en auto? Ninguno. ¿Cuál es el daño al que se expone a los peatones que circulan por Dunamar, a los vecinos que viven en la zona, y a los turistas que no bajan en 4×4 a la playa?


Algo muy relevante, los bomberos, ambulancias o guardavidas que deban circular en caso de una urgencia por el barrio, necesitan las calles lo mas despejadas posible. Abrir la vieja bajada, con o sin colapso, implica sumarle vehículos a la circulación interna. Nos ocupamos de hablar con miembros de los tres cuerpos de seguridad, y coinciden en esto, incluso recuerdan casos puntuales en los que por ejemplo, un autobomba no podía llegar al lugar del llamado, debido a la enorme circulación interna del barrio.


No falta quien opina que nuestra postura radica en querer vivir tranquilos y no ser molestados. A ellos les recordamos que desde hace años las noches y madrugadas en Dunamar se ven pobladas de jóvenes que circulan desde y hacia las fiestas de los médanos. Hace años que no podemos dormir sin ruidos, que no podemos bajar a la playa de noche porque circulan autos a elevada velocidad, que bajan por la costanera frente a la inacción de las autoridades, que sufrimos actos vandálicos que no llegan a ser noticia. No vivimos en un country ni nada por el estilo, y de todos modos a nadie se molestaría con ello. Sólo pedimos privilegiar la seguridad y al turista de a pie.


Por último, la Municipalidad ha adherido a normas provinciales que tienen como fin la preservación del medio ambiente, el principal activo de nuestras playas, lo que realmente genera movimiento turístico, y lo que debemos luchas por preservar. Se adhirió mediante ordenanza, es decir, mediante una decisión consensuada entres espacios políticos. Reabrir la vieja bajada está prohibido por esas normas. Entendemos que el Intendente y sus funcionarios deben bregar por el cumplimiento de las leyes. Lo mismo los concejales.


En conclusión, abrir la vieja bajada beneficia a quienes quieren bajar en vehículo a la playa y no quieren hacer 13 cuadras de mas, a pesar de tener una opción mas segura y adecuada (No hemos sabido de otros motivos para evaluarlos). Mantenerla cerrada beneficia a los vecinos del barrio y a los turistas que no cuentan con 4×4 o que eligen bajar a la playa caminando, beneficia a la labor de las fuerzas de seguridad, beneficia al medio ambiente y por ende a la comunidad en general.


Volviendo a lo que está mal y no se hizo en la vieja bajada al cerrarse, nos ofrecemos a poner nuestro trabajo a disposición, nuestra ayuda, para generar la bajada peatonal, el correcto cierre, limpieza, y todo lo que debió hacerse y no se hizo. Este pedido no busca confrontar, pretendemos construir juntos desde la buena fe y la experiencia de años (esta carta la firman vecinos de toda la vida de Dunamar y Claromecó), pretendemos aportar a la seguridad de los vecinos y turistas que nos visitan, así como al cuidado del medio ambiente.


Si algo se ha criticado a la gestión anterior, desde los demás espacios políticos, ha sido la soberbia y la falta de escucha. Pedimos ahora se nos escuche y se atienda a los motivos que exponemos. Rever una decisión ante nuevos fundamentos es muestra de grandeza. La decisión de abrir puede tener motivos de buena fe por parte del Intendente, pero aquí demostramos que la solución es incorrecta y debe ser cambiada, lo que así pedimos.

Sin mas, saludamos atte, Sociedad de Fomento de Dunamar, vecinos Barrio Parque Dunamar y Claromeco.

Por último invitamos a vecinos y turistas que coincidan con lo expresado, a adherir a la presente.

5 comentarios

  1. Hace 48 años que con mi familia veraneamos todos los años en Dunamar primero mis hijos ahora mis nietos y bisnieta
    Atrás quedaron los días que todos nos conocíamos y nos cuidábamos, hoy todo cambio
    Los mayores tenemos dificultad para poder llegar a la playa sorteando automóviles para los cuales somos invisibles
    Debemos estar pendientes de los niños y las mascotas
    Este año logramos cierta tranquilidad tratemos por favor no perderla

  2. Otro acto irresponsable de los políticuchos que debemos soportar con nuestros impuestos… Nunca les importó la seguridad de la gente (si así fuese harían exámenes y pruebas para otorgar las licencias de conducir) Una verguüenza que en pleno 2024 se siga permitiendo bajar a la playa con automotores, todo por la comodidad de los vagos. Mientras la corvina atrae la atención de los municipales y la ciudad cabecera vuelve a ser zona liberada… Lo de los borrachines en los médanos durante la «fiesta» de la primaverga es legendario, señoritos de colegio privado de 3A en pedo rompiendo cosas sin nadie que los reprenda, esos después (por acomodo) se convierten en funcionarios…

  3. Adherimos al cierre urgente de la bajada. Ya no se puede disfrutar de las dunas y la playa. La playa es un recurso natural que se debe proteger así como su entorno. Dunamar se transformó en un parking con mar. Un desastre desde todo punto de vista. El calor que irradiaban las camionetas estacionadas pegadas una al lado de la otra el día que se abrió la bajada era una imagen distopica de un futuro con el ambiente destrozado. Incomprensible

  4. no soy residente, sino turista. Tal vez mi opinion este sesgada por ese motivo. Para mi es una locura volver a abrir esa bajada. Hace mas de 30 años veraneo en Claromeco y los ultimos 15 en Dunamar, muy cerca de la calle Salta. La bajada mata todo el encanto que uno va a buscar a ese lugar tan magico. Me parece un delirio.

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